Hoy volvimos a encontrarnos en nuestra escuela, después de unas semanas de ausencia que nos dejaron muchas emociones, aprendizajes y, sobre todo, el deseo de volver a estar juntos.
Después del sismo del 10 de agosto, nuestra comunidad educativa vivió momentos difíciles e inesperados. Fueron días de incertidumbre, de adaptación y de espera, pero también de unión, solidaridad y esperanza.
Hoy, al abrir nuevamente las puertas de nuestra institución, nos acogimos con amor, alegría y esperanza. Volver a ver los rostros de nuestros estudiantes, abrazarnos, compartir sonrisas y reencontrarnos con nuestros compañeros nos recordó que la escuela es mucho más que un espacio físico: es un lugar donde nos encontramos, nos cuidamos, aprendemos y construimos juntos.
Este regreso nos permitió vivir nuevamente nuestras emociones, reconocernos, escucharnos y sentir que, poco a poco, retomamos nuestra cotidianidad.
💙 Hoy no solo regresamos a la escuela… hoy volvimos a encontrarnos como comunidad.
Gracias a cada estudiante, familia, docente, directivo y miembro de nuestra comunidad educativa por hacer posible este reencuentro.
Con amor, esperanza y unidos, seguimos adelante.
